Wines of Chile acaba de dar una señal fuerte en plena reconfiguración del negocio mundial del vino: designó a Julio Alonso Ducci como nuevo director comercial global, con base en Nueva York y un mandato claro de subir la puntería en precio, premiumización y sustentabilidad de los vinos chilenos en los principales mercados del mundo.
Un chileno en Nueva York para coordinar América, Europa y Asia
Si alguno creyó que los responsables de Wines of Chile se iban a quedar sentados mirando como se desploma el consumo -y sus exportaciones- de vino a nivel mundial, es porque no conocen el derrotero de la historia del vino en Chile. El nombramiento de Julio Alonso Ducci es una buena respuesta ante el desafío que propone este tiempo del vino a nivel mundial.
El nacido en Santiago, asumió el 5 de enero y tendrá bajo su órbita la estrategia comercial en las Américas –con foco especial en Brasil–, Asia y Europa. Desde 2019 está radicado en Nueva York junto a su esposa y sus hijos mellizos, ciudad desde la que ya venía liderando las operaciones de Wines of Chile en Norteamérica.
Su designación llega con una misión explícita: “elevar las credenciales premium y sustentables de Chile” y reposicionar al país en un contexto de mercados volátiles y consumo en cambio. El propio Alonso lo sintetiza en dos planos:
- por un lado, la narrativa: “Chile tiene credenciales realmente poderosas en un momento en que la dinámica de los mercados cambia constantemente”;
- por otro, la ejecución: su desafío, dice, es “poner un foco renovado en Chile a través del vino como motor de cultura y legado, y traducir eso en un apoyo comercial fuerte y sostenible para nuestros socios”.
Un track‑record de crecimiento en China, Asia y Estados Unidos
El nuevo director comercial no llega en blanco. Su trayectoria dentro de Wines of Chile muestra que ya jugó –y ganó– partidos importantes en plazas clave:
- China y Asia (2014–2019)
- Las exportaciones de vino embotellado chileno a China crecieron 191% en volumen y 236% en valor FOB.
- Para 2019, Chile se ubicó segundo en valor detrás de Francia, con más de 70 bodegas ofreciendo vinos finos y súper premium.
- Las exportaciones de vinos chilenos de alta gama –por encima de U$S 400 FOB por caja de 9 litros– saltaron de 2.498 cajas en 2015 a casi 20.000 cajas en 2020.
- Norteamérica (desde 2020)
- Entre 2020 y 2023, Chile aumentó su precio FOB promedio por caja de U$S 31 a U$S 34, en un contexto global complejo de pospandemia.
- En paralelo, logró un crecimiento de 2,5% en las “depletions” totales de vino chileno en Estados Unidos, es decir, el vino efectivamente vendido al consumidor final.
Solo en 2025, Wines of Chile desplegó en Estados Unidos, Canadá y México un programa de acciones con el trade y consumidores que involucró a 2.300 participantes y generó un valor mediático estimado en U$S 20 millones.
Perfil híbrido: abogado, MBA, sommelier y exfuncionario público
Alonso encarna un perfil poco frecuente para el rol: es abogado, MBA y sommelier formado, con pasaje por el sector privado y el sector público chileno.
- Trabajó seis años en práctica privada como abogado.
- Luego se desempeñó en el Ministerio de Economía de Chile como asesor legislativo, contribuyendo a la modernización de leyes para fomentar pymes.
- Más tarde fue comisionado de comercio de Chile en Shanghái, donde comenzó a tejer la red que luego capitalizaría en Wines of Chile.
- En 2014, fundó la oficina de Wines of Chile Asia, con foco principal en China y mercados secundarios como Corea y Japón.
Desde 2020, comandó la estrategia norteamericana con base en Nueva York, antes de tomar ahora el timón comercial global en reemplazo de Angélica Valenzuela, la anterior directora comercial.
Un socio que concentra el 75% del vino chileno embotellado
En su diagnóstico interno, Alonso recuerda que la membresía de Wines of Chile representa más del 75% de las exportaciones de vino embotellado del país. Ese universo se divide, según él, en cuatro “constituencias” con realidades muy distintas:
- Cuatro o cinco grandes productores, con escala global y presencia masiva.
- Bodegas medianas que buscan expandir su distribución off‑trade (retail, cadenas, supermercados).
- Productores boutique de alta gama, que necesitan captar la atención de los sommelieres de restaurantes top.
- Pequeñas bodegas familiares que están en busca de importadores en Estados Unidos.
Lejos de ver esa heterogeneidad como un problema, Alonso la define como la principal fortaleza de Wines of Chile: la diversidad de escalas, estilos y estrategias bajo un mismo paraguas, siempre que la entidad pueda articular programas y mensajes específicos para cada grupo, sin diluir recursos.
Qué significa este movimiento para el negocio del vino chileno
En un mundo donde el consumo de vino se estanca o cae en muchos mercados maduros, el movimiento de Wines of Chile apunta a tres frentes bien claros:
- Profundizar la premiumización, tanto en Asia como en Norteamérica, empujando tickets medios y defendiendo valor en segmentos de más de U$S 400 FOB por caja.
- Capitalizar mercados en crecimiento como Brasil, México, India, Medio Oriente y parte de Latinoamérica, donde el vino chileno ya tiene buena base pero aún mucho recorrido.
- Consolidar el relato de sustentabilidad como diferencial competitivo, en un momento en que retailers, monopolios y consumidores piden cada vez más certificaciones y prácticas responsables.
Con números concretos a su favor y una mirada que cruza negocio, regulación, branding y experiencia sensorial, Julio Alonso Ducci asume con una frase que suena tanto a advertencia como a oportunidad: en un entorno de “dinámica de mercado que cambia constantemente”, el desafío será que Chile use al vino no solo como un producto de exportación, sino como “motor de cultura y legado” capaz de sostener, en el tiempo, precios, reputación y márgenes para todos los jugadores de su ecosistema vitivinícola.