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La bodega Viña Concha y Toro y la textil Patagonia Inc. registraron la marca hace más de 20 años. En la Argentina es indicación geográfica desde 2002. Argentinos, chilenos y estadounidenses quieren hacer uso de la marca en sus vinos. Nadie quiere ceder. La opción del diálogo existe, sino, procesos legales multimillonarios.

Ya pasaron dos semanas desde que estalló el polémico reclamo que realizó la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia. Los productores patagónicos lanzaron un comunicado con tono de denuncia en la que aseguran que una bodega chilena y una corporación estadounidense pretenden hacer uso de la marca comercial “Patagonia” para vender sus vinos en diversos mercados.

Enólogos argentinos y extranjeros exploran territorios y temperaturas extremas, crece la oferta de bodegas y etiquetas de la Patagonia argentina. Cada año se percibe mayor calidad en todos sus aspectos. Algunos ya son famosos a nivel mundial.

Los bodegueros del sur argentino destacaron que los productores vitivinícolas de la región patagónica, vienen desarrollado un producto característico desde hace más de 50 años, vinos que se han ganado prestigio y mercado tanto en la Argentina como en los mercados internacionales, a través de sus ininterrumpidas exportaciones.

El asunto es que ambas compañías -la chilena y la estadounidense- estarían en todo su derecho de hacer uso de la marca que registraron antes que los argentinos lo hicieran en 2002.

Claro, la vid lo resiste todo, altura, altas temperaturas y terroirs difíciles de dominar. Pero cuando el asunto se vuelve de “mala fe” y de una flagrante falta de ética hacia los consumidores, la cosa cambia, más si el contenido de esas botellas de vino no tienen ni un solo mililitro de vino proveniente de uvas de la región que sugiere la marca o la etiqueta, la Patagonia.

Claro, ni la chilena Viña Concha y Toro, ni su bodega argentina Trivento, ni la estadounidense Patagonia Inc. producen uva, ni hacen vino, ni embotellan en la la región argentina o chilena conocida mundialmente como Patagonia.

Ahora que el reclamo está en manos de la Cancillería argentina, ahora que el asunto comienza tomar estado público no solo a nivel regional sino también a nivel internacional, estas compañías que no producen ni un litro de vino en la Patagonia, ¿se atreverán a utilizar esa denominación en un producto que lo único que tiene de patagónico es la palabra “Patagonia”?

“Utilizar una marca de una denominación de origen o de una identificación geográfica es confundir al consumidor. Vos no tomas un vino de la Toscana que diga hecho en Francia. Se trabaja para que los alimentos y bebidas en el mundo están identificadas con su origen. Hace 20 años que venimos haciendo vinos y trabajando detrás de esto. Queremos defender nuestro origen y la identificación geográfica que tenemos”, dijo Julio Viola, titular de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia y propietario de Bodega Malma.

“Siendo Patagonia una indicación geográfica reconocida por la legislación de Argentina, y que solo el vino originado en la Patagonia debería ser considerado como tal, ningún privado, sea argentino o extranjero, puede legítimamente apropiarse de un concepto que solo corresponde a los productos de la región y es parte del patrimonio cultural y geográfico de nuestro país y de cuyo uso podrían beneficiarse terceros recogiendo los frutos comerciales del prestigio alcanzado por los productos de la región”, dijo Rubén Patritti, Presidente de la Cámara.

Para dejar claro, uno de los que reclama es parte de la familia Viola, pioneros en la región cuando en 1999 plantaron los primeros viñedos y generaron el sistema de riego con agua del río Neuquén que da vida a la región. Como familia, fundaron la Bodega Fin del Mundo a la que le siguieron las otras bodegas de la zona que componen hoy el polo de San patricio del Chañar.

Sin dudas será una discusión inevitable en los encuentros empresarios de los bodegueros argentinos, más aún cuando se vean las caras los de Bodega Trivento -sus dueños son los de Viña Concha y Toro, la quinta mayor productora de vino del mundo- y los de Bodega del Fin del Mundo, Viñedos de la Patagonia – Malma, Familia Schroeder, Grupo Peñaflor, Primogénito, Familia Aicardi, Humberto Canale, Fincas Patagónicas, Contra Corriente, Casa Yagüe, Miras, Noemia, Chacra, Aniello, Del Río Elorza y Bodega del Desierto.

El reclamo de los patagónicos fue airado. Desde Chile contestaron que más allá de no estar de acuerdo con las formas del reclamo, están dispuestos al diálogo. En los Estados Unidos el asunto seguramente será más complicado, Patagonia Inc. tiene fama de saber litigar y más si los tribunales son los de California donde sus abogados no solo son locales sino además, expertos en el manejo de los medios de comunicación y, por si no fuera suficiente, en el manejo de las voluntades.

Ahora, antes de seguir avanzando, en el caso que haya que litigar en los tribunales internacionales, entre los argentinos se preguntan ¿quién va a pagar la cuenta?


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