Contacto

Florida 1065 C1005
C.A.B.A. Argentina

Disponibles
Lunes a Viernes. 9/18 hs
Compartir

Los vitivinicultores de Napa Valley de California invierten grandes sumas de dinero para prevenir y protegerse de los incendios forestales que amenazan sus propiedades casi todos los años, además, algunas bodegas entrenan a su personal para reaccionar ante un inicio de fuego.

No existe ningún país del mundo, ni ningún presupuesto o equipo del planeta que pueda evitar los incendios forestales y las tragedias humanas que ocasionan los incontrolables incendios forestales de la última década. A partir de esa máxima, a partir de esa premisa, finalmente, luego de muchos años, ya no solo los estados invierten en sistemas de prevención y control de incendios sino, ahora también, el sector privado también lo hace y no solo invirtiendo en bienes -tecnología y maquinaria para prevenir y controlar incendios- sino además capacitando al personal y a la población para tener una reacción a la altura de lo que puede convertirse en una tragedia.

Los vitivinicultores de Napa, traumatizados, se pusieron manos a la obra creando cortafuegos, poniendo bombas y tanques de agua más grandes para proteger sus tierras. Randy Dunn (en la foto abajo) ha gastado miles de dólares en eliminar el bosque alrededor de su propiedad y comprar su segundo camión de bomberos.

El primer camión de bomberos del viñatero Randy Dunn. Ahora compró otro, con los dos, no solo piensa prevenir futuros incendios sino además, hoy, lucha contra la interminable sequía que azota a los californianos.

“Los bomberos no pueden estar en todas partes al mismo tiempo. Eso se puede ver aquí y en toda California. Creo firmemente que si tienes tu propio equipo y te quedas, entonces tienes una oportunidad. Esta oportunidad se vuelve mínima”, dice Randy Dunn, quien fundó su viñedo en 1979.

El granjero ya tenía un camión de bomberos de 1946, antiguo, pero funcional, y acaba de comprar uno más nuevo. Ha pasado la sirena pero el chorro de agua funciona muy bien, y nos asegura que sabría utilizarlo perfectamente si alguna vez llegara a prenderse fuego en su propiedad y en sus viñedos. No estaba lejos hace un año, cuando un incendio llamado “Glass Fire” quemó más de 11.000 hectáreas en los condados de Napa y Sonoma, al norte de San Francisco. Varios viñedos se han reducido a nada.

“Estaba a poco más de una milla de aquí”, recuerda Randy Dunn, señalando las montañas al oeste, más allá de las enredaderas, donde los pinos arrancados intentan sobrevivir a la sequía. “Sentís cosas… todo a la vez”, continúa, visiblemente emocionado. “Pero sentís la adrenalina, estás luchando. He pasado mucho tiempo ayudando a los bomberos”.

Taninos ahumados

Algunas bodegas de California no solo esperan que el estado esté mejor preparado también han pagado de su bolsillo por la formación de sus empleados para que adquieran los reflejos básicos para la extinción de incendios locales, los que a veces inician los grandes desastres imposibles de controlar.

Los incendios forestales son considerados parte del ciclo natural de regeneración de vegetación, pero su alcance, intensidad y frecuencia están aumentando en el oeste de Estados Unidos, al tiempo que el planeta enfrenta nuevos patrones climáticos. Cada temporada de incendios trae nuevas preocupaciones sobre cuánto arderá este año y hasta dónde el viento arrastrará las ascuas.

Desde las áreas rurales hasta los suburbios que bordean los bosques, la gente está conteniendo la respiración a medida que se acerca la “temporada de incendios”, preguntándose a dónde va el viento. Por momentos, las respuestas no alcanzan, no sirven, no llegan.

Algunos grandes establecimientos incluso han pagado por la formación de sus empleados para que adquieran los reflejos básicos de extinción de incendios. Como lo hizo el mencionado Randy Dunn, muchos otros también han gastado incluso lo que no tienen, pidiendo préstamos, apostando a su tierra y a que vendrán años mejores. Algunos no lo creen así, las compañías de seguro por ejemplo, el seguro para la próxima temporada es de 500.000 dólares, cinco veces más que el año pasado.

Este equipamiento hace que la finca sea “defendible”, según Mike Dunn, su hijo, que dirige la operación. “Eso nos tranquiliza un poco. Si las brasas caen por aquí, podemos apagarlas. ¿Pero vamos a apagar incendios por todo el lugar? ¡Por supuesto que no!”

Dos botellas de Dunn Vineyards 1982 Napa Valley Cabernet Sauvignon de las primeras del enólogo y viñatero.

La familia Dunn posee 17 hectáreas de viñedos y produce decenas de miles de botellas de cabernet sauvignon cada año, vendiéndose entre 85 y 140 dólares por unidad. El año pasado, el vino de sabor ahumado se vendió por el equivalente a 6 dólares la botella. En total, según una asociación de viticultores, el daño ascendió a 2.000 millones de dólares para la más prestigiosa industria de Napa Valley.

“Las dos evacuaciones en 2020, la proximidad del fuego y nuestra cosecha completamente arruinada … Es realmente aterrador. Es nuestra forma de vida la que está amenazada”, continúa Mike Dunn, consciente de que el cambio climático y las sequías repetidas veces no auguran nada bueno. por un futuro brillante.

Como otros, se sorprendió por el tiempo que tomó enviar refuerzos aéreos, cuando los bomberos luchaban en múltiples frentes. Su padre trató de recaudar fondos para tener bombas de agua disponibles en el condado. Y su vecino Michael Rogerson, jefe de una empresa de electrónica aeronáutica, ofreció dos helicópteros militares reacondicionados para combatir incendios.

Pero el condado rechazó la propuesta de Randy Dunn, que se consideró inadecuada. Por otro lado, acaba de llegar a un acuerdo con los bomberos para que se estacione un helicóptero en el lugar, listo para intervenir rápidamente. “La gente quiere hacer más para proteger su patrimonio. Eso es bueno, pero tenemos que asegurarnos de que todos estos esfuerzos estén coordinados”, dijo Alfredo Pedroza, presidente del condado.

Su consejo también aprobó tres cámaras de detección de incendios de alta tecnología, después de que más de 7.000 km2 de vegetación ya se quemaron en el oeste de Estados Unidos este año, el doble del promedio en este momento. Dos semanas antes del comienzo de la cosecha, Randy Dunn espera no tener que usar sus hermosos camiones rojos más que para las fiestas de cumpleaños de sus nietos y, como en este año, para ayudar que la sequía no termine con la cosecha 2021.

Fuente AFP


Compartir

administrator

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − seis =