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La ONG más poderosa del lobby del azúcar del mundo, más conocida como el ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida), se quedó sin el apoyo y sustento económico de una de las empresas más representativas de la industria de las bebidas. El ILSI fue creado 1978 por el entonces vicepresidente de Coca-Cola, Alex Malaspina. Con headquarters en Washington DC, tiene 15 oficinas en el mundo, incluida China.

Coca-Cola Co. anunció oficialmente esta semana que ha terminado su larga asociación con el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida, un golpe para la poderosa organización alimentaria conocida por sus investigaciones y políticas a favor del azúcar.

El gigante de las bebidas terminó su membresía a “nivel mundial, regional y nacional” a partir de este mes, dijo Coke en un comunicado en respuesta a consultas de la agencia internacional de noticias Bloomberg News. La decisión se tomó después de una revisión de rutina, dijo la compañía sin ofrecer detalles adicionales.

La salida de Coca es todo un hito para la entidad científica que originalmente en 1978 fue impulsada y creada por un ex ejecutivo de Coke, el entonces vicepresidente, Alex Malaspina. Más allá del ruido que provoca un hecho que involucra a unos de los miembros originales, todavía incluye empresas como PepsiCo Inc. y Kellogg Co. como miembros activos.

Sale Coca-Cola pero el ILSI aún cuenta con un board con capacidad suficiente para sostener el prestigio y las finanzas de la ONG.

Los demás miembros que siguen siendo parte del ILSI, hasta el momento no respondieron ni hicieron comentarios oficiales a las preguntas y solicitudes de los medios que preguntaron sobre la actual lista de miembros del grupo y sobre su actualización. Desde el ILSI nadie respondió a las preguntas y tampoco hubo reacciones oficiales de la entidad.

Según los analistas, la salida no puede ser más oportuna para Coca-Cola y muy posiblemente no es una gran sorpresa en el Board de la institución. Más allá de todo, sin dudas es un gran revés para el ILSI en un momento en que los consumidores de alimentos están más preocupados que nunca antes en la historia de la humanidad por la salud y desde hace varias décadas se están alejando cada vez más de las bebidas cargadas de azúcar. 

El ILSI ha sido criticado en los últimos años por su papel de influir en las políticas gubernamentales de salud y nutrición en todo el mundo, actuando como lo que algunos científicos y expertos en salud se han referido a la entidad como una organización que no es más que una fachada orientada a la defensa de los intereses de sus miembros corporativos. 

El inicio del final del poder del ILSI fue cuando hace más de una década fue el principal promotor de la idea que con el ejercicio físico era suficiente para luchar contra la pandemia de la obesidad y no un cambio en la dieta como lo destacó un escandaloso informe de 2015 del periódico The New York Times. Según la investigación, el ILSI y sus miembros han ejercido una fuerte influencia en políticas de Salud en todo el mundo, incluso en un esfuerzo de varias décadas en China que se detalla en el Journal of Health, Politics, Policy and Law, tal cual sucedió anteriormente en países como India y Brasil.

La salida de Coca-Cola no es la primera, ya en 2018 fue el fabricante de dulces Mars el primero en pegar el portazo citando justamente el efecto negativo que provocó en la opinión pública estadounidense la investigación del influyente diario neoyorquino. Unos meses más tarde, en enero de 2019, la que siguió el ejemplo fue la alimenticia Nestlé que después de idas y vueltas se retiró a nivel regional y nacional.

La decisión ya estaba tomada

Coca-Cola tomó la decisión el año pasado de romper los lazos, dijo Mark Preisinger, director de gobierno corporativo de la compañía, en una carta de octubre vista por Bloomberg que fue enviada a la Park Foundation, una organización sin fines de lucro que ha criticado a ILSI.

Corporate Accountability, un grupo de vigilancia que también ha denunciado a ILSI, dijo que la medida sugiere que Coca-Cola ahora ve “más riesgo que recompensa” en quedarse con la organización.

“Durante décadas, ILSI ha sido cómplice de Coca-Cola interfiriendo y bloqueando las políticas que tenían como objetivo salvaguardar la salud y el bienestar de las personas en todo el mundo”, dijo Ashka Naik, directora de investigación de Corporate Accountability, en un comunicado.

Las acciones de Coca-Cola apenas cambiaron a las 11:25 am en Nueva York. La acción cayó un 0,9% el año pasado en medio de cierres de estadios deportivos, parques de diversiones y otros lugares impulsados ​​por la pandemia, y la compañía ha recortado empleos.

El ILSI en América Latina

En América Latina, ILSI cuenta con oficinas en Brasil, Chile (ILSI Surandino, con alcances en Perú y Bolivia), Costa Rica (con alcances en Centroamérica y el Caribe), Colombia (ILSI Norandino con alcances en Ecuador y Venezuela), México y Argentina (con alcances en Uruguay y Paraguay). 

Un antes y un después de 2015

La profesora de Harvard, Susan Greenhalgh, dice que Coca-Cola utilizó la organización sin fines de lucro para dar forma a las soluciones científicas y políticas de la obesidad en China. Rose Lincoln/Harvard Staff Photographer

El año pasado, la antropóloga Susan Greenhalgh, profesora de investigación John King y Wilma Cannon Fairbank, publicó un informe en el que la catedrática aseguró que Coca-Cola Co. trabajaba a través de una organización científica global sin fines de lucro -con sede en Washington D.C.- financiada por otras empresas de la industria alimenticia para influir en la ciencia de la obesidad a nivel global y en particular sobre las posibles soluciones de políticas de salud para tratar la enfermedad en China. 

A los pocos días, en el Journal of Health Policy, Politics and Law, Greenhalgh profundizó en las conclusiones de su trabajo explicando cómo hizo el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI) para lograr semejante éxito frente a tantos políticos y gobiernos de diversa tendencia ideológica. Traza la historia de ILSI (la principal organización científica sin fines de lucro de la industria de alimentos procesados ​​y bebidas azucaradas), explorando cómo opera y cómo empresas como Coca-Colausaron a la entidad para influir en la agenda científica y dar forma a la ciencia y la política de la obesidad a nivel mundial y en China.

The Gazette de Harvard entrevistó a Greenhalgh sobre el estudio y lo que dice sobre la influencia de la industria en las ciencias y políticas de la salud. Este es el reportaje: https://news.harvard.edu/gazette/story/2020/09/harvard-researcher-explains-how-coke-shaped-health-policy-in-china/


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