El gobierno de Brasil confirmó que encontró márgenes de dumping de hasta 60% en las exportaciones de leche en polvo desde la Argentina y de alrededor del 50% desde Uruguay. Decidió no aplicar por ahora derechos antidumping y mantener el mercado abierto mientras evalúa el impacto que tendrían las sanciones sobre los precios internos de los alimentos.
Tras varios meses de gestiones diplomáticas, presentaciones técnicas y una estrategia coordinada entre Buenos Aires y Montevideo, Brasil dio a conocer la resolución de su investigación por presunto dumping sobre las importaciones de leche en polvo de ambos socios del Mercosur.
El Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio Exterior (Gecex‑Camex) aprobó formalmente la imposición de derechos antidumping definitivos sobre la leche en polvo argentina y uruguaya, pero dejó su aplicación “congelada” por razones de “interés público”: los aranceles quedan listos para activarse, pero suspendidos mientras se analiza su impacto en la inflación de los alimentos.
En términos técnicos, el Departamento de Defensa Comercial (Decom) de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex, MDIC) concluyó en una “nota técnica” que las exportaciones investigadas operaron con márgenes de dumping entre 3,7% y 61,4% y que las importaciones de leche en polvo desde Argentina y Uruguay crecieron 144,5% entre 2021 y 2023, con precios por debajo de los costos de producción locales.
Aun así, Brasil optó por la cautela: la aplicación de los aranceles compensatorios queda en suspenso mientras el Gecex realiza un análisis adicional para determinar si estos derechos “beneficiarían realmente a los productores locales” o si, por el contrario, “provocarían una suba de precios para los consumidores brasileños”.
Qué dice el expediente: márgenes, período investigado y empresas bajo la lupa
La investigación abarcó las importaciones de leche en polvo entera y descremada, no fraccionada, provenientes de Argentina y Uruguay, correspondientes al período 2021‑2023, y se abrió formalmente en diciembre de 2024.
De acuerdo con el informe del Decom y la Secex:
- Los márgenes de dumping detectados en empresas de ambos países oscilaron entre 3,7% y 61,4%.
- El volumen importado desde Argentina y Uruguay se incrementó 144,5% en el período analizado.
- Las importaciones ingresaron a Brasil con “precios por debajo de los costos de producción locales”, lo que habría impedido a la industria doméstica ajustar sus precios frente al aumento de sus costos operativos.
Al mismo tiempo, el documento aclara que otros orígenes de leche en polvo registraron subas aún mayores —de hasta 240%—, “proporcionalmente mayores a las investigadas”, lo que introduce matices en la atribución exclusiva del daño a Argentina y Uruguay.
En el caso argentino, el expediente menciona a firmas como Mastellone Hnos. (La Serenísima), Noal SA, Gloria Argentina y L3N SA, entre un universo más amplio de exportadores incluidos por su participación en las ventas o por haber intervenido en el proceso.
Por el lado uruguayo, la investigación involucra a Conaprole, Estancias del Lago, Claldy y la exportadora Alimentos Fray Bentos.
“Producto similar”: leche en polvo vs leche fluida
Uno de los nudos técnicos más sensibles fue la definición de “producto similar”. Para justificar el daño a los tambos, Brasil convalidó el argumento de que la leche en polvo y la leche fluida forman parte de una misma dinámica competitiva, dado que la primera puede reconstituirse y sustituir ciertos usos industriales y comerciales de la segunda.
Sobre esa base, el Decom entendió que las importaciones investigadas “podían generar daño sobre toda la cadena láctea brasileña, incluyendo a los tambos”, reforzando el reclamo de la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), que fue quien presentó la denuncia en nombre de los productores.
Argentina y Uruguay rechazaron desde el inicio esa lectura. Ambos países sostuvieron que se trata de mercados distintos, con estructuras de costos diferentes, y advirtieron que esa interpretación podría entrar en conflicto con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Desde la mirada de los exportadores del Río de la Plata, el impacto de su leche en polvo sobre el consumo aparente brasileño es limitado y sus precios siguen, en promedio, la misma tendencia que los valores internacionales.
La lógica política y económica detrás del congelamiento
La resolución publicada en el sitio oficial del gobierno brasileño reconoce, en los hechos, la solidez técnica del planteo de los productores brasileños —daño probado y márgenes de dumping cuantificados—, pero también expone el delicado equilibrio que Lula busca entre protección industrial y control de la inflación de alimentos.
De aplicarse de inmediato los derechos antidumping, el efecto más visible sería un encarecimiento de la leche en polvo importada, lo que podría trasladarse a precios de lácteos para el consumidor final y tensionar un rubro especialmente sensible para cualquier gobierno. A la vez, la introducción de aranceles adicionales dentro del Mercosur anularía la ventaja del Arancel Externo Común (28%), dejando a los lácteos argentinos y uruguayos en igualdad de condiciones —o incluso en desventaja— frente a competidores de Oceanía o Europa.
El Gecex optó, por ahora, por no alterar ese tablero: mantiene la herramienta de castigo lista pero congelada, manda una señal de respaldo a sus productores (reconoce dumping y daño) y gana tiempo para medir si puede aplicar algún tipo de medida sin alimentar la inflación ni abrirle demasiado espacio a proveedores extra‑Mercosur.
Qué significa para Argentina y Uruguay (y para el negocio de bebidas y alimentos del Cono Sur)
Para las usinas lácteas de la Argentina y Uruguay, la decisión implica un alivio inmediato: las exportaciones de leche en polvo al principal mercado regional no enfrentan, por ahora, aranceles adicionales, y se preserva el esquema de libre comercio intra‑Mercosur.
Pero también deja claro que:
- Brasil ya dejó asentado, en un expediente formal, que detectó márgenes de dumping de hasta 60% para Argentina y 50% para Uruguay, con importaciones creciendo 144,5%.
- El “congelamiento cautelar” podría revertirse si el Gecex concluye que los aranceles no tienen un impacto relevante en la inflación o si la presión política del lobby lechero se intensifica.
- El debate sobre producto similar, márgenes y daño seguirá abierto en la OMC y en las mesas técnicas del Mercosur.
Para el ecosistema de bebidas y alimentos del Cono Sur, el caso es una señal nítida: en un contexto de sobreoferta interna y necesidad de exportar más (como muestra hoy la lechería argentina), los conflictos por presunto dumping en la región no van a desaparecer, y los gobiernos comienzan a usar con más frecuencia la herramienta antidumping como válvula de ajuste entre productores, industria y consumidores.
En ese mapa, Argentina y Uruguay se ven obligados a afinar todavía más su estrategia: diversificar mercados, cuidar precios de referencia, documentar costos y, sobre todo, blindar la competitividad sin traspasar la delgada línea que convierte una ventaja exportadora en un conflicto comercial con su principal socio del bloque.