Contacto

Florida 1065 C1005
C.A.B.A. Argentina

Disponibles
Lunes a Viernes. 9/18 hs
Compartir

La crisis de suministro amenaza a las bodegas de vino de la Argentina en Sudamérica y de España en Europa. Mientras aumentan las ventas de espumantes, la temporada alta de ventas corre peligro. Eduardo López de Bodegas López explica que esta dificultad “se traslada a la cadena de valor rápidamente”.

Es un problema global que afecta a muchos sectores. Es el famoso cuello de botella en el suministro provocado por un aumento inesperado de la demanda. Todo se ha reactivado a la vez y las fábricas aún no están operando al 100% de la capacidad. Claro, las bodegas y destilerías tampoco.

El cartón es un 30% más caro y hay problemas de suministro de las cápsulas de aluminio que cubren las botellas (no el corcho) y también de etiquetas. “Hay uva, lo que no hay es vidrio para las botellas”, ilustran desde la Federación Española del Vino (FEV). Según explica su director general, José Luis Benitez, desde septiembre algunas están teniendo dificultades para la reposición de stock por estos motivos.

¿Una crisis impensada?

Pero los problemas no son en todas partes iguales. En Europa, por ejemplo, se quejan porque “no esperábamos que la recuperación fuera tan rápida, tan pronto, y estamos tirando del stock acumulado, que se habían vaciado por el parón. Esto está creando dificultades en el transporte y en la producción”, señala José Luis Benitez. Para este sector, el problema ahora es el embotellado, pues el vino que se está comercializando ya está disponible hace más tiempo del aconsejable.

“Hay problemas puntuales de rotura de stock pero no es generalizado y esperamos que se resuelva en las próximas semanas”, explica Bosco Torremocha, Federación Española de Bebidas Espirituosas (Febe), que advierte de que esta falta de suministros se está viendo agravada por el “efecto papel higiénico” que vimos al principio de la pandemia, en marzo de 2020, cuando la gente arrasó con este producto ante el miedo a que se acabara.

“Como hay alarma, esto genera un incremento aún mayor en la tensión sobre el aprovisionamiento”, explica Torremocha. “Basta que falte una marca para que vayamos a comprar justo esa y si no hay compramos la sustituta pero en mayor cantidad”, lamenta.

Está ocurriendo con algunas marcas de bebidas, sobre todo importadas, con las que más problemas hay. Seagrams, que viene de EEUU, o Beefeater, de Reino Unido, entre las más conocidas. “Las marcas locales de momento no se están viendo afectadas”, explican desde Pernod Ricard, líder del mercado en España y una de las principales comercializadoras de bebidas alcohólicas.

Recuerdan que no está habiendo una rotura de categoría (que no haya ron o Whisky), sino de marcas y en etiquetas en concreto, y que afecta menos a los supermercados y más a la hostelería. Pero eso no es lo peor de este problema, los sectores afectados lamentan que esto suceda justo cuando el ocio nocturno acaba de abrir tras toda la pandemia cerrado o con restricciones, y a las puertas de la campaña de mayor consumo del año, la de Navidad.

En la Argentina pasa lo mismo pero además se suma la crisis económica crónica y la falta de apoyo a la industria por parte del Gobierno que incluso tiene en carpeta sumarle más impuestos, un Gobierno que hasta el momento no ha demostrado tener pulso para apoyar a una industria que le genera importantes ingresos de dólares y euros y, lo más importante tal vez, una enorme fuente de mano de obra desde la viña, el transporte y los miles de comercios que proliferan a lo largo de toda la extensión de uno de los mayores consumidores peer cápita de vino del mundo.

Esta crisis la explica claramente uno de sus principales productores de vino de la Argentina, Eduardo López (de Bodegas López), en una entrevista radial de hace unos días: “El faltante de botellas de vidrio que viene pasando en la industria desde hace más de un año que se agravó con el incendio que tuvo Verallia, la fábrica en Mendoza hace dos meses. Eso hace que la producción haya caído mucho y la escasez de vidrio es importante. Hablamos de por lo menos 20 a 30% de las botellas que usamos para nuestros vinos no está, no existe”.

“No es una solución que se pueda dar en el corto plazo. Los envases alternativos que hay para embotellar vino pueden ser la lata, el bag in box el tetra brik pero demoran en la producción y el consumidor que está acostumbrado a tomar en botella de vidrio no es fácil trasladarlo a otros envases, sobre todo con situaciones de consumo distinto y de situaciones de consumo distinto. El Bag in box es un envase de 3 litros, sobre todo en los vinos económicos es un problema importante. Son el nivel de producto que más está sufriendo”.

“Nuestro Vasco Viejo en las próximas semanas empezará a faltar en el mercado, no vamos a tener botellas para poder embotellarlo. No es solo un problema que afecta solo a Bodegas López, sino a toda la industria sobre todo a las bodegas chicas. A las bodegas grandes nos afecta de manera grave”.

Pedro Soraire, director de Exportación Bodega Malma,le dijo al diario El Cronista que “tuvimos que cambiar algunos modelos de botellas, no conseguimos las de 530 gramos, para vinos Reserva, sino de 450 gr., algo que parece mínimo, pero en términos de logística y técnicos complica mucho. Para algunas marcas de entrada (las más económicas), estamos pensando lanzarlas en Bag in box en el corto plazo, para guardar las botellas para marcas de mayor precio, porque estamos viendo que el problema está lejos de solucionarse” advirtió el ejecutivo de la empresa patagónica que cuenta con una capacidad anual para 1,8 millones de litros, y comercializa vinos de 800 a 4.500 pesos.

López también contó que “desde hace 4 a 5 meses cambiamos en los productos tipos de botellas, colores de vidrio, tipos de tapas. Tenemos que hacer cambios permanentes, usar la botella que tenemos o la que podemos conseguir. Eso obliga a hacer cambios permanentes, el consumidor muchas veces no está dispuesto a que sus productos de calidad le cambien el color, la botella o lo que sea, porque entiende que de alguna manera le están cambiando su producto. Nosotros hemos discontinuado la línea de Vasco Viejo en la 375, que es para restaurante, es un formato que prácticamente no existe en el mercado”.

Sobre el impuesto a los envases que pretende el Gobierno nacional López indicó en Radio Mitre: “Esto de alguna manera apunta a que reciclemos nuestros envases, más allá de que la botella de vidrio es 100% reciclable, pero no hablemos solo de la botella de vidrio sino del envase en general. Bueno, creo que hay un montón de formas de lograr que se reciclen los envases y cuidar el medioambiente. Estamos totalmente a favor de eso, pero no de la aplicación de más impuestos. Pregunto ¿por qué las cristalerías no invierten en producir más botellas? Justamente, porque la carga impositiva que tenemos hace más difícil invertir en Argentina. Si encima sumamos impuestos acá tenemos los resultados. Faltante de productos y eso es lo que va a pasar”.

Sobre la importanción de botellas López explicó que “en esta época, a fin de año no hay producción sobrante en la región, hablando de Chile, Brasil y Uruguay. No hay sobrantes de botellas para importar. En segundo lugar, la importación de botellas cuesta casi el doble de lo que estamos pagando en Argentina. La mayoría de los países de la región funcionan en dólares, los transportes, los contenedores. Es caro, por el gran volumen y poca cantidad. Con lo que el costo final llega a Argentina a un valor que no es viable para productos de consumo masivo. Si te digo que a Vasco Viejo tengo que aumentarlo un 30% en el valor final porque la botella me cuesta 30 a 40 pesos más me voy de categoría del producto, por eso no estoy solucionado el problema”.

“Creo que este no es un problema de la botella, de las grandes empresas, sino que esto se traslada a la cadena de valor rápidamente. Cuando deje de producir Vasco Viejo en 15 días, dejo de trabajar horas extra, dejo de trabajar los sábados y eso e impactado directamente en la mano de obra. Si dejo de vender vino en marzo cuando esté la cosecha voy a comprar menos uva y el consumo va a caer. Esto se traslada a la cadena de valor rápidamente”.


Compartir

administrator

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis + siete =