La destilería escocesa Loch Lomond presentó su The Open Edition 2026, un single malt sin declaración de edad, embotellado a 46% y terminado en barricas de Malbec argentino, que llega al mercado británico con un precio de referencia de 45 libras y una relación calidad‑precio que entusiasma a la crítica especializada.
Cada año, Loch Lomond lanza una edición especial vinculada al histórico torneo The Open, y en 2026 la casa eligió un giro particularmente atractivo para el público del Cono Sur: un acabado de seis meses en barricas de Malbec argentino.
Se trata de un single malt no age statement (NAS), madurado inicialmente en barricas de roble americano ex‑bourbon, y luego terminado en esos toneles de Malbec que aportan perfil de frutas rojas y profundidad extra. La edición, embotellada a 46% de graduación alcohólica y sin filtrado en frío, se posiciona como la Open Special Edition 2026, parte del acuerdo de la destilería con el campeonato de golf que ya lleva nueve años.
El lanzamiento convive con una segunda etiqueta más exclusiva, un single malt de 19 años terminado en tawny port, pero es la versión de Malbec la que apunta directamente al consumidor que busca algo distinto sin pagar precios de ultra lujo.
Perfil sensorial: bourbon en la base, Malbec en capas y un humo inesperado
En su reseña para The Whiskey Wash, el escritor y consultor Phil Dwyer —conocido por su canal Whisky Wednesday— destaca, de entrada, que esta es una de las Open Editions “más intrigantes” de los últimos años.
Según Dwyer, la clave está en cómo se integra el aporte del vino:
- En nariz, manda primero el bourbon, con notas de miel, coco y una dulzura de durazno o almíbar de damasco.
- El Malbec aparece de a poco, con un carácter que el autor describe como “casi de Sauternes”, al que luego se suman capas más oscuras de crema de avellanas, chocolate amargo y frambuesa más tensa, que agregan complejidad.
En boca, el whisky llega “dulce y almibarado, muy marcado por el bourbon”, pero pronto se impone una doble sequedad: por un lado, los taninos del Malbec; por otro, “una suavísima pero inesperada nota ahumada” que se estira hasta el final.
Dwyer compara ese humo delicado con un punto intermedio entre “la salinidad de un Bruichladdich y la turba sutil de un Bowmore, aunque mucho menos evidente que en cualquiera de los dos”, y sugiere que “bien puede haber algún cask ligeramente ahumado metido en el ensamblaje”.
Con unas gotas de agua, el carácter cambia de forma notable: la fruta roja se expande, el humo gana protagonismo y el conjunto le recuerda al crítico a un Rob Roy: “suavemente ahumado, sutilmente dulce, con una nota de jengibre casi amarga en el final”.
Precio, valor y la mirada de la crítica
El dato que termina de cerrar la ecuación es el precio sugerido en Reino Unido, en torno a las 45 libras (algunas tiendas listan la referencia entre 45 y 49,90 € en Europa continental). Dwyer lo resume así: “A 45 £, es un whisky fabuloso haciendo exactamente lo que Loch Lomond mejor sabe hacer: ofrecer interés real y calidad sin exigir un precio premium”.
El crítico califica la expresión con 8 puntos sobre 10 y recuerda que este tipo de lanzamientos es una de las razones por las que nombró a Loch Lomond como “destilería del año” en su propia selección. También destaca que, año tras año, la casa demuestra con su serie The Open que se puede innovar en acabados de vino sin perder el perfil de la destilería ni caer en un protagonismo excesivo del roble o del vino.
Oportunidad simbólica para el Malbec del Cono Sur
Más allá del atractivo para coleccionistas y fanáticos del golf, la Open Edition 2026 tiene una lectura de negocio interesante para Argentina y el resto del Cono Sur:
- Loch Lomond enfatiza que el acabado se realiza en barricas de Malbec argentino, lo que refuerza el posicionamiento del Malbec como origen de calidad también fuera del vino.
- El perfil de fruta negra, frutos rojos y taninos del Malbec se integra en el discurso sensorial del whisky, sumando una capa de relato que conecta con consumidores ya familiarizados con el varietal en vino.
En un contexto donde crece el número de destilerías que exploran acabados en vinos de distintas regiones, la apuesta de Loch Lomond por el Malbec argentino en una edición ligada a un evento global como The Open refuerza la visibilidad del varietal frente a públicos de alto poder adquisitivo en Europa y Estados Unidos.
Para importadores, bares de whisky y vinotecas de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay, esta etiqueta ofrece un gancho claro de comunicación cruzada: un single malt escocés que dialoga con el Malbec del Cono Sur en la copa, con un precio internacional que, convertido a moneda local, compite en el segmento medio‑alto pero sin llegar a las ligas del lujo extremo.
Conclusión de cata y recomendación
Dwyer cierra su reseña sin rodeos: “Un sólido ocho sobre diez, y uno que recomendaría a cualquiera que busque algo un poco diferente para su estante”. Para quienes ya conocen otras Open Editions, el desafío ahora es comparar cómo se ubica este Malbec finish frente a anteriores versiones con otros vinos y fortalezas, y para el público del Cono Sur, descubrir cómo se siente ver al Malbec argentino dejar su huella también en la etiqueta de un single malt escocés.