La chilena Viña Concha y Toro, a través de VCT Europe, toma el control de Maison Mirabeau, referente del rosado de Provence y empresa B Corp, en una jugada que refuerza su portafolio premium global, su narrativa de sustentabilidad y su posicionamiento en la categoría de mayor dinamismo del vino francés.
Viña Concha y Toro acaba de dar uno de los pasos estratégicos más relevantes de su historia reciente: a través de su filial VCT Europe, acordó la adquisición de una participación mayoritaria en Maison Mirabeau, uno de los productores de rosado de Provence con mayor proyección internacional, operación sujeta aún a aprobación regulatoria.
La jugada le da al grupo chileno origen propio en la región emblema del rosé premium, suma una marca B Corp reconocida en más de 40 mercados y consolida un relato compartido de crecimiento en alta gama y sustentabilidad.
Los términos clave del acuerdo
VCT Europe firmó un acuerdo global para tomar el control mayoritario de Maison Mirabeau, manteniendo en pie al equipo fundador y respetando todos los contratos de distribución vigentes.
- La transacción está sujeta a aprobación de las autoridades francesas y los términos financieros no fueron revelados.
- Tanto Concha y Toro como Mirabeau son empresas certificadas B Corp, y encuadran la operación en un objetivo común de crecimiento premium y foco ambiental.
- Desde VCT Europe aclararon que las organizaciones seguirán operando con “mínimos cambios internos”, que los equipos actuales se mantienen y que se respetarán las relaciones vigentes con clientes y proveedores.
Maison Mirabeau fue fundada en 2010 por el matrimonio británico Stephen y Jeany Cronk en Cotignac (Var), y hoy es una de las marcas líderes de rosado de Provence en el Reino Unido, con distribución amplia en Europa y más de 40 mercados internacionales. El activo incluye un domaine de 20 hectáreas, de las cuales 14 hectáreas están en AOC Côtes de Provence, más la estructura de négoce y la marca, actualmente el rosado de Provence número uno en el mercado británico.
Qué gana Concha y Toro con Provence
Para VCT Europe, el movimiento es una pieza estratégica dentro del tablero europeo. Su gerente general, Simon Doyle, lo definió así:
“Esta adquisición une a dos negocios con fuertes sinergias estratégicas. Maison Mirabeau es una empresa de vinos muy impresionante cuyas fortalezas complementan claramente las nuestras. Compartimos valores, una visión clara para el futuro y un compromiso profundo con la calidad y la sostenibilidad. Vemos oportunidades significativas para agregar valor a clientes, consumidores y accionistas”.
En términos concretos, la operación le aporta a Concha y Toro:
- Origen Provence propio, clave para competir en el segmento de rosados premium, uno de los más dinámicos del mundo.
- Mayor presencia en la categoría rosé premium y en el canal on‑trade de alta gama en Europa, especialmente en el Reino Unido.
- Una marca con reconocimiento global, incluida entre las 50 mejores marcas de vino del mundo según Forbes, con fuerte tracción en mercados como Reino Unido, Países Bajos y Australia.
El CEO de Viña Concha y Toro, Eduardo Guilisasti, enmarcó la compra en la estrategia de largo plazo del grupo:
“Maison Mirabeau está reconocida entre las más valoradas en la categoría de rosé francés, nos abre la puerta a un origen altamente relevante y, sobre todo, nos une a Stephen y Jeany Cronk, con quienes compartimos una visión común de la industria del vino, profundamente comprometida con la sustentabilidad y el respeto por el medio ambiente”.
En otra declaración, subrayó el sentido más amplio del movimiento:
“Maison Mirabeau es mucho más que una inversión estratégica para Viña Concha y Toro; es una expresión concreta de nuestra convicción en el futuro del vino y en la premiumización como camino de crecimiento sostenible”.
Mirabeau: seguir creciendo, pero con esteroides de distribución
Del lado francés, el mensaje central es continuidad, identidad y aceleración. Los Cronk seguirán al frente de la gestión, y la marca conservará su posicionamiento actual, potenciando su alcance con la red global del gigante chileno.
En un comunicado difundido por Concha y Toro UK, Stephen Cronk destacó:
“Desde que lanzamos Mirabeau desde la habitación de nuestra casa en Cotignac en 2010, Jeany y yo hemos puesto el corazón en convertirla en la marca de rosé de Provence de clase mundial que es hoy. Sumarnos a la familia Concha y Toro nos permite no solo acelerar nuestro impulso comercial, sino también avanzar más rápido en nuestros objetivos ambientales y acercarnos a ser un negocio realmente ‘planet positive’”.
Y añadió sobre el ánimo interno:
“Todo el equipo de Mirabeau está genuinamente energizado y optimista con el camino que se abre, impulsado por ambiciones audaces, un espíritu de innovación y un compromiso inquebrantable con ofrecer calidad y valor sobresalientes a nuestros clientes”.
La compañía ha sido pionera en prácticas regenerativas: Mirabeau fue el primer viñedo Regenerative Organic Certified de Francia, mientras que Bonterra, del portafolio de VCT, es uno de los mayores viñedos Regenerative Organic Certified del mundo, lo que refuerza el encuadre común en sustentabilidad.
B Corp, premium y “vino del futuro”
Uno de los ejes discursivos que más se repite en los comunicados es la certificación B Corp de ambas empresas. Para Concha y Toro, que ya venía usando Bonterra como nave insignia de su estrategia “regenerativa”, sumar a Mirabeau implica:
- consolidar un relato coherente de sustentabilidad ante retailers y consumidores europeos cada vez más exigentes;
- diferenciarse en un contexto donde el rosado de Provence se volvió altamente competitivo y con fuerte presencia de grupos de lujo y celebridades.
A su vez, la apuesta por el rosé de alta gama encaja con la visión de que el crecimiento en volumen será limitado, y que la vía para sostener ingresos pasa por:
- premiumización,
- foco en orígenes icónicos (Provence, Napa, Champagne, etc.),
- y marcas con fuerte storytelling ambiental.
Como resume un análisis de Vitisphere, la llegada del grupo chileno a Provence, después de estrellas y grupos de lujo, “asegura aprovisionamiento de vino de alta calidad” en una denominación cada vez más estratégica para el consumo global.
Qué implica para la competencia y los mercados
Para el mapa global del vino, este movimiento confirma varias tendencias:
- Los grandes grupos del Nuevo Mundo ya no se conforman con exportar origen propio: buscan anclar portafolios en denominaciones europeas de alto valor.
- Provence consolida su rol de epicentro del rosé premium, con presencia de actores franceses, grupos de lujo, celebridades y ahora también un gigante latinoamericano.
- La combinación de escala global + marcas B Corp se vuelve un diferencial comercial frente a compradores que priorizan tanto precio/calidad como métricas ESG.
Mientras se espera la aprobación definitiva de la operación, lo que ya está claro es que Concha y Toro dejó una señal fuerte: en un mundo de consumo más moderado y competitivo, su apuesta pasa por tener más peso en las categorías donde el vino vale más por botella, cuenta una mejor historia… y se produce bajo estándares que buscan ir más allá de la sustentabilidad “de etiqueta”