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Mientras el consumo de alcohol en el Reino Unido llega a su nivel más bajo en más de tres décadas, el vino argentino, liderado por la Malbec, logra mantener su posición estratégica en uno de los mercados más competitivos del mundo. Trapiche, Catena Zapata, Trivento, Costa y Pampa, Salentein y La Mascota se hicieron fuerte en las copas británicas.

El Reino Unido atraviesa una transformación profunda en los hábitos de consumo de alcohol. Según datos de la consultora internacional IWSR, el adulto promedio británico consumió 10,2 bebidas alcohólicas por semana en el último año disponible, el nivel más bajo desde que existen registros en 1990. Esta cifra representa una caída superior al 25% frente al pico registrado hace dos décadas, lo que marca una tendencia estructural hacia el consumo moderado.

De acuerdo con Marten Lodewijks, presidente de IWSR, “el envejecimiento poblacional, la mayor conciencia sobre la salud y la pérdida de poder adquisitivo están reduciendo el consumo de alcohol, especialmente fuera del hogar”. La tradicional cultura del pub británico sigue viva, pero con menos intensidad: la inflación y los altos costos de vida han limitado la posibilidad de “salir a tomar” con la frecuencia de años anteriores.

Premiumización: menos cantidad, más valor

A diferencia de lo que podría suponerse, el descenso en volumen no ha golpeado tan fuerte los ingresos de la industria. El fenómeno de la premiumización —consumir menos, pero elegir bebidas de mayor calidad y precio— ha permitido sostener parte del negocio. Este cambio se refleja también en la categoría del vino, donde el consumidor británico busca etiquetas con historia, origen definido y buena relación calidad-precio.

En este contexto, el vino argentino mantiene su protagonismo, apoyado en una oferta que combina calidad, autenticidad y un posicionamiento sólido de sus principales marcas.

Un mercado clave para la vitivinicultura argentina

Pese a la baja general del consumo, el Reino Unido sigue siendo un destino vital para el vino argentino. En 2023, se ubicó como el principal destino en volumen, con más de 48 millones de litros exportados, y entre los mercados líderes por valor.

Las exportaciones argentinas de vino al Reino Unido representan entre U$S 100 y U$S 115 millones anuales, cerca del 15% del total global, de acuerdo con datos oficiales. Aunque las ventas de vino embotellado descendieron de U$S 94,9 millones en 2021 a U$S 69,2 millones en 2023, el país británico sigue entre los tres principales compradores del mundo para la vitivinicultura local.

El vino es, junto con la harina de soja y otros subproductos agrícolas, uno de los tres productos argentinos más exportados al Reino Unido, lo que confirma su peso económico dentro de la relación bilateral.

Los Malbec lideran la presencia argentina en góndolas británicas

La cepa insignia de la vitivinicultura argentina continúa siendo la bandera del vino argentino en Reino Unido. Dentro de ese segmento, boegas como Trapiche, Catena Zapata, Trivento, Costa y Pampa, Salentein y La Mascota, han consolidado su liderazgo global.

Los registros más recientes confirman que las etiquetas de Malbec siguen ocupando el primer puesto entre los vinos tintos por valor, no solo dentro del vino argentino sino considerando todas las procedencias. También se destacan otras bodegas argentinas que se destacan en el segmento premium con partidas menores. Además, vale destacarlo, de acuerdo a reseñas en los medios más influyentes, las etiquetas de Chardonnay y otras cepas blancas vienen posicionándose entre grandes bodegas europeas.

Desafíos competitivos y nuevas herramientas

Pese a la fortaleza de estas marcas, los vinos argentinos enfrentan una alta carga fiscal al ingresar al mercado británico. Los impuestos —que incluyen un IVA del 20% y derechos específicos según graduación alcohólica— pueden representar hasta el 60% del precio final, lo que coloca al producto argentino en desventaja frente a competidores como Chile, Australia o Nueva Zelanda, beneficiados por acuerdos de libre comercio.

Aun así, el reciente reconocimiento oficial en Reino Unido de designaciones tradicionales argentinas como “Gran Reserva”, “Reserva”, “Crianza” y “Vino Dulce Natural”, fortalece la identidad y la protección comercial de las etiquetas nacionales.

Entre la moderación y el redescubrimiento

Aunque el consumo promedio de alcohol disminuye, los británicos aún superan el límite recomendado por el NHS de 14 unidades semanales. La tendencia sugiere una búsqueda de equilibrio más que una renuncia total al consumo: menos cantidad, más calidad, y una mayor valorización de la experiencia.

En ese marco, los vinos argentinos logran sostener un lugar de privilegio en copas británicas, aun cuando la moderación se impone como nuevo estilo de vida.


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