Arca Continental, una multinacional mexicana y el segundo mayor embotellador de Coca-Cola en América Latina, operador de la marca en el norte argentino, afirma que empieza a ver señales de recuperación del consumo masivo en el país, aunque mantiene una postura “cautelosamente optimista” frente a un contexto que sigue siendo desafiante.
“Tocó fondo”: por qué en Arca hablan de recuperación
Arca Continental opera en la Argentina desde 2008 y conoce de cerca los vaivenes de la economía local. En diálogo con Bloomberg Línea, Ulises Fernández de Lara, director de Finanzas y Relación con Inversionistas, marcó un cambio de tono respecto de los últimos años: “Consideramos que en muchos sentidos tocó fondo. La recuperación empieza a darse y ya vemos señales de que es sostenida”.
Aun así, el ejecutivo explicó que las experiencias previas de rebote en Argentina fueron de corta duración, lo que condiciona la lectura del presente. “La palabra que usamos cuando hablamos de Argentina es que somos cautelosamente optimistas”, subrayó, dejando claro que la empresa ve una mejora, pero no descarta nuevos sobresaltos.
Tipo de cambio, inflación y giro de dividendos
Fernández de Lara identifica tres factores que podrían sostener la incipiente mejora del consumo:
- Una relativa estabilización del tipo de cambio.
- La desaceleración de la inflación.
- Más flexibilidad regulatoria para el giro de dividendos al exterior.
Sobre este último punto, fue explícito: “Todavía a cuentagotas, pero ya hay más flexibilidad”, reconoció, destacando que la posibilidad de repatriar utilidades es clave para la visión de largo plazo de un grupo multinacional.
Pese a estos avances, el ejecutivo admite que la Argentina sigue siendo el principal foco de preocupación dentro del mapa global de Arca, que también opera en México, Perú, Ecuador y Estados Unidos. La compañía, que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores, tiene una capitalización de mercado cercana a los U$S 19.600 millones, lo que la convierte en uno de los embotelladores de Coca-Cola más relevantes del mundo.
Un norte con consumidor “resiliente” y fuerte canal tradicional
En el país, Arca Continental embotella y comercializa productos Coca-Cola en Tucumán, Salta, Corrientes y Formosa, una región con dinámicas propias dentro del mercado argentino. La empresa destaca tres rasgos:
- Mayor peso del empleo público.
- Un consumidor “más resiliente” frente a las crisis.
- Predominio del canal tradicional (kioscos, almacenes, autoservicios) por sobre los grandes supermercados.
Mientras los datos nacionales siguen mostrando ventas en supermercados y mayoristas por debajo de los niveles de 2023, Arca observa una recuperación más clara en los pequeños puntos de venta, donde se concentra buena parte del negocio de bebidas gaseosas y refrescos. Para el sistema Coca-Cola, ese canal resulta clave en toda América Latina, y el norte argentino no es la excepción.
El Mundial como motor extra de volumen
Mirando hacia los próximos meses, la empresa también suma a su ecuación un factor emocional y comercial: el Mundial de fútbol. Históricamente, Arca calcula que en los países donde opera los grandes torneos generan aumentos de volumen de entre 4% y 5% en sus ventas de bebidas. En el caso de la Argentina, durante Qatar 2022 el incremento habría llegado al 7%, impulsado por el desempeño del seleccionado y el efecto celebración.
“Esperamos que la Argentina vuelva a ser campeón del Mundial. De todos los países en los que operamos, es donde vemos mayores probabilidades”, sostuvo Fernández de Lara, dejando entrever que el grupo ve en la próxima Copa del Mundo un catalizador adicional para su negocio local.
Una apuesta que sigue, a pesar de todo
En sus últimas presentaciones a inversores, Arca Continental reafirmó que mantendrá su presencia en la Argentina, aun reconociendo que se trata de uno de los entornos más complejos en su portafolio internacional. El grupo combina al mismo tiempo planes de inversión para incrementar capacidad y digitalizar su operación regional, con una lectura prudente de un mercado argentino donde el consumo masivo busca salir lentamente del pozo.
En ese contexto, el mensaje es claro: la compañía ve una base algo más sólida —tipo de cambio más estable, inflación algo más baja, regulaciones menos rígidas—, pero sin perder de vista que la frase que guía sus decisiones sigue siendo, al menos por ahora, “cautelosamente optimistas”.