La presentación oficial se hizo el miércoles 25 de febrero en el shopping Palmares, donde McDonald’s y Bodega Santa Julia relanzaron, una vez más, el ya clásico menú de “Sabores Mendocinos”. La acción, que nació en 2003 como homenaje a la Fiesta Nacional de la Vendimia, vuelve “por tiempo limitado” con una propuesta pensada para vincular fast food global con identidad local.
“Sabores Mendocinos de McDonald’s vuelve por tiempo limitado para celebrar la tradición de la Vendimia con un menú exclusivo que combina lo mejor de la gastronomía local y el sabor único de McDonald’s”, fue el mensaje que acompañó esta reedición.
La estrella 2026 es una hamburguesa inspirada en Mendoza, con una receta diseñada para evocar sabores de la cocina regional:
El combo se completa con papas fritas clásicas y una lata de 269 ml de Tintillo Malbec Bonarda de Bodega Santa Julia, pensada para “resaltar cada bocado” y, sobre todo, para acercar el vino a nuevos momentos y consumidores.
Para Luis Zambonini, presidente de Arcos Mendocinos, la iniciativa tiene historia y propósito claros:
“Este evento es la presentación de un nuevo menú de Sabores Mendocinos de McDonald’s. Es una acción que venimos haciendo desde el año 2003, hace más de 20 años”.
Y subrayó su anclaje local:
“Es algo exclusivo para Mendoza, diseñado especialmente para esta época de Vendimia”.
Según detalló, la acción se implementa en los ocho locales de McDonald’s en la provincia, con una duración aproximada de dos meses, desde el 26 de febrero hasta fines de marzo.
Sobre la lógica del menú, Zambonini explicó:
“Todos los años vamos cambiando. Lo que nosotros buscamos es que tenga algún sabor, que tenga algún recuerdo de una receta que nos inspire a la cultura de Mendoza”.
La inclusión del vino en lata no es un detalle menor:
“El menú se acompaña con una lata de Tintillo. Es algo muy original. Es ampliar un poco la educación de consumo del vino, que es tan importante, no solamente para la cultura de Mendoza”, destacó, poniendo el foco en el rol pedagógico de integrar vino y fast food en un formato cuidado.
El combo, disponible solo en Mendoza, se lanzó a $12.900, reforzando su carácter de producto de temporada y de edición limitada.
Del lado bodeguero, la elección de Tintillo de Bodega Santa Julia (Grupo Zuccardi) como vino oficial del menú es un guiño directo a la innovación y a los nuevos códigos de consumo: vino en lata, corte Malbec-Bonarda, y una marca muy asociada a la Vendimia mendocina.
Para el Grupo Zuccardi –conducido por la familia del cuestionado ex presidente de COVIAR José “Pepe” Zuccardi– la acción es un logro de poder del marketing estratégico:
En un contexto donde el consumo de vino cae en volumen, pero crece la búsqueda de formatos prácticos y nuevas ocasiones de consumo, este tipo de alianza entre bodegas y fast food funciona como laboratorio de futuros hábitos.
McDonald’s también aprovechó la presentación para remarcar su narrativa de calidad y abastecimiento local. Sobre el menú Sabores Mendocinos, la compañía afirmó:
“El menú Sabores Mendocinos, así como toda la línea de productos e ingredientes de McDonald’s está regida por altos estándares de calidad que están validados internacionalmente y que apuntan a asegurar su trazabilidad. Todos los procesos involucrados en la cadena de valor están alineados a los valores de la compañía y cumplen las mejores prácticas productivas”.
En Argentina, la empresa subrayó que el 95% de sus compras de insumos se realiza a proveedores locales, impulsando la economía nacional bajo criterios de sustentabilidad y responsabilidad social.
La sincronía con la Vendimia tampoco es casual:
“Hace más de 20 años queríamos de alguna manera homenajear el momento tan especial para la provincia. Lo decidimos hacer por medio del desarrollo de un menú. Nos parece súper importante poner en valor la importancia que tiene el vino, la importancia que tiene la época de Vendimia, todo lo que tiene la época de cosecha. Y hacer un menú especial que se consiguiera solo acá”, explicó Zambonini.
En un país donde el vino es alimento cultural pero pierde presencia en la mesa cotidiana, que una cadena como McDonald’s:
es una señal potente de cómo la categoría puede reconectar con el consumo masivo sin perder identidad.
Desde Negocios Líquidos, el caso McDonald’s–Santa Julia–Zuccardi confirma que la batalla por el futuro del vino argentino no se libra solo en ferias especializadas o rankings internacionales, sino también –y cada vez más– en lugares tan cotidianos como la bandeja de un fast food, cuando una hamburguesa de pan de papa y chiminesa se encuentra con una lata de Tintillo y, por un par de meses, la Vendimia entra por la puerta grande de la comida rápida.
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