De acuerdo con el Sip 2 Report de la Wine and Spirit Trade Association (WSTA), basado en datos de ventas de NIQ, las RTDs son una de las pocas categorías de alcohol que hoy muestran números positivos. En los últimos 12 meses, el segmento creció un 12% en volumen y un 17% en valor, hasta generar 704 millones de libras en ventas en el canal off-trade (tiendas y supermercados).
Bajo el paraguas RTD entran los clásicos “spirit & mixer”, cócteles en lata, cócteles embotellados y hard seltzers. Según el informe, esta familia de productos está creciendo tanto en “variedad como en popularidad”, con los tragos premix que “se han consolidado como una categoría de alcohol por derecho propio, ofreciendo conveniencia, medidas más pequeñas y una amplia gama de sabores”.
El contraste con los espirituosos es evidente. En los tres meses hasta el 3 de enero de 2026, la categoría de spirits en el off-trade perdió algo menos de 40 millones de libras en ventas frente al mismo período del año anterior. Sin embargo, el reporte destaca que “el 44% de las ventas de RTD provino de consumidores que desplazaron su gasto desde la compra de espirituosos”.
Las razones del boom de las RTDs se remontan a la pandemia, cuando la coctelería casera se volvió masiva y empujó las ventas de destilados. Ese hábito sobrevivió, pero se cruzó con la presión del costo de vida: muchos consumidores, ante presupuestos ajustados, migraron hacia alternativas más económicas dentro de la misma lógica de consumo.
Según el informe, esto se tradujo en una “mayor demanda de RTDs más asequibles”, un movimiento que ayudó a que “los volúmenes en el off-trade hayan crecido un 17% desde 2024”. Para un consumidor que quiere la experiencia de cóctel, pero sin gastar como en un bar ni comprar varias botellas de base, el RTD se instaló como solución rápida y barata.
El director ejecutivo de la WSTA, Miles Beale, celebró que al menos haya un segmento en expansión dentro de un contexto complejo: “Es una buena noticia ver un punto brillante en los datos de ventas”, afirmó. Y contextualizó: “El sector de espirituosos del Reino Unido ha estado experimentando una caída en picada de las ventas tras el mayor aumento de impuestos en casi 50 años en agosto de 2023”.
Beale también expresó su frustración con la política fiscal británica: calificó como “corta de miras la política del Gobierno de seguir subiendo los impuestos al alcohol en línea con el aumento de la inflación” y lamentó que esto “está generando menos ingresos para el Tesoro y sigue prolongando el círculo vicioso”.
La tendencia también se ve en otros mercados. En una entrevista con the drinks business, Zach Poelma, vicepresidente senior de Southern Glazer’s, explicó que, a medida que “los consumidores buscan opciones que se sientan más comparables a un cóctel”, el contenido alcohólico (ABV) de los RTDs está aumentando.
Poelma señaló que lo que se observa es una tendencia a “consumidores que se vuelven más deliberados sobre cómo beben según la ocasión” y que, como parte de ese cambio, “los RTDs de mayor graduación están creciendo porque ofrecen una experiencia más parecida a la de un cóctel de bar, en un formato conveniente”.
El mismo Beale explicó que los datos del Sip 2 Report muestran “un cambio en el gasto de los compradores desde las categorías tradicionales de alcohol hacia las RTDs” y que “las bebidas listas para tomar, en envases más pequeños y listas para llevar, resultan cada vez más populares entre los consumidores bajo presión económica”.
Con este telón de fondo, advirtió que el sector no debería dormirse en los laureles y subrayó que “nuestros destiladores innovadores necesitan apoyo para seguir revitalizando el sector y aportar crecimiento, inversión y más empleo en el Reino Unido”.
En su intervención en la London Wine Fair, Beale también destacó que las áreas de innovación y crecimiento están ligadas al interés por “formatos diferentes que respondan a nuevas ocasiones de consumo”. Para él, esto es clave para “ofrecer gran calidad y conveniencia a los consumidores” y remató con una frase que sintetiza el espíritu de la categoría: “Realmente no importa cómo lo ofrezcas, si es conveniente y sabe bien”.
Para los mercados de Argentina y el resto de la región, el dato de fondo es claro: el modelo de consumo se desplaza de las categorías tradicionales (vino, espirituosos) hacia formatos listos para tomar, dosificados, portátiles y percibidos como más accesibles. Un escenario que ya empieza a verse en góndolas locales con hard seltzers, cócteles en lata y RTDs de marca, y que puede reconfigurar la ecuación de valor para bodegas, cerveceras y destilerías del Cono Sur.
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