La sostenibilidad en la industria del vino ha dado un paso significativo con el lanzamiento de la primera Calculadora de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para bodegas de América Latina, desarrollada por la asociación International Wineries for Climate Action (IWCA). Esta iniciativa busca establecer un estándar de transparencia y rigor en el negocio del vino a nivel internacional, un objetivo que se vuelve cada vez más crucial en el contexto actual de cambio climático.
La IWCA, compuesta por bodegas comprometidas con la protección del medio ambiente, ha trabajado arduamente para crear esta herramienta en colaboración con importantes actores de la industria, como Domaine Bousquet, Grupo Peñaflor, Miguel Torres Chile y VSPT. Charlotte Hey, directora ejecutiva de IWCA, destacó la importancia de esta calculadora: “Trabajar con estas bodegas líderes en Argentina y Chile contribuye a nuestra misión conjunta de reducir las emisiones de carbono en una parte muy importante del mundo productor de vino”.
La calculadora, que es gratuita, permite a las bodegas, tanto miembros como no miembros de IWCA, medir su huella de carbono en los alcances 1, 2 y 3. Esto incluye emisiones directas, emisiones indirectas por consumo de energía y otras emisiones a lo largo de toda la cadena de valor. Además, la herramienta ofrece la posibilidad de comparar los resultados con los de otras bodegas de la región, fomentando una gestión más transparente y competitiva en términos de sostenibilidad.
Desarrollada durante el año pasado, esta calculadora se suma a las ya existentes para bodegas en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. Cada una de estas herramientas se ajusta a los protocolos del GHG World Resources Institute (WRI) y a la norma ISO-14064, lo que garantiza su eficacia y relevancia en el contexto global.
La introducción de esta calculadora representa un avance significativo para las bodegas de las principales naciones productoras de vino de América del Sur, permitiendo no solo una mejor comprensión de sus emisiones, sino también el establecimiento de metas más ambiciosas para la reducción de su impacto ambiental.
La iniciativa de IWCA para lanzar la primera Calculadora de Gases de Efecto Invernadero en América Latina es un ejemplo claro de cómo la industria del vino puede adaptarse a los desafíos del cambio climático. A medida que más bodegas adopten esta herramienta, se espera que la región no solo mejore su sostenibilidad, sino que también se posicione como un líder en la lucha contra el cambio climático en el ámbito vitivinícola. Con esta calculadora, el futuro del vino en América Latina parece más verde y consciente del medio ambiente.
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