El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la implementación de un arancel del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, medida que entrará en vigor a principios del próximo mes. Esta decisión podría afectar significativamente a empresas que dependen de estos materiales, como Coca-Cola, que utiliza aluminio en la fabricación de sus latas.
En una reciente conferencia con analistas, el presidente y CEO de Coca-Cola, James Quincey, abordó cómo estos aranceles podrían influir en los costos de la empresa en Norteamérica. Quincey señaló que, aunque el impacto sería “predominantemente en el negocio de América del Norte”, la compañía cuenta con diversas opciones de empaque para mantener la competitividad en términos de asequibilidad.
Una de las estrategias que Coca-Cola está considerando es aumentar el uso de botellas de tereftalato de polietileno (PET) en lugar de latas de aluminio. Quincey explicó: “Si un tipo de empaque sufre un incremento en los costos de insumos, tenemos otras opciones de empaque que nos permitirán competir en el espacio de asequibilidad”. Añadió que, si las latas de aluminio se encarecen, podrían “poner más énfasis en las botellas de PET” y adaptar su estrategia de empaque en función de los cambios en los costos relativos de los insumos.
Este posible cambio hacia un mayor uso de plástico podría generar preocupaciones ambientales, dado que Coca-Cola ha enfrentado críticas en el pasado por su contribución a la contaminación plástica a nivel mundial. En diciembre, la empresa revisó sus objetivos ambientales relacionados con el empaque, buscando abordar estas inquietudes.
Sin embargo, la necesidad de mantener la asequibilidad y gestionar los costos podría llevar a la empresa a priorizar soluciones prácticas a corto plazo. Quincey enfatizó que el empaque representa una pequeña parte de la estructura total de costos y que el impacto de los aranceles, aunque no insignificante, es manejable dentro del contexto del negocio en Estados Unidos.
En 2024, Coca-Cola reportó ingresos netos de U$S 47.100 millones, lo que representa un aumento del 3% en comparación con el año anterior. En términos orgánicos, los ingresos crecieron un 12%. A pesar de una disminución del 12% en el ingreso operativo, atribuida a presiones cambiarias, la empresa proyecta un crecimiento orgánico de ingresos del 5-6% para 2025.
La compañía confía en que, mediante la adaptación de su estrategia de empaque y otras medidas de mitigación, podrá gestionar eficazmente los desafíos presentados por los nuevos aranceles sin comprometer su posición en el mercado ni sus compromisos de sostenibilidad.
El índice Liv-ex Fine Wine 1000 volvió, en términos reales, a niveles de 2015. Tom…
La región francesa autorizó en forma excepcional que los vinos de la vendimia 2026 alcancen…
El gigante de bebidas lanzó en Reino Unido versiones de graduación media de tres de…
La Contraloría chilena tomó razón del decreto que crea una categoría de vinos de menor…
El sábado 24 de octubre, Bodega Gamboa reunirá en Campana a más de 50 bodegas…
Anne-Caroline Biancheri fundó su bodega en Vista Flores en 1998. Ahora transforma el modelo con…