Diageo: los problemas siguen ahí, el próximo CEO hereda los mismos desafíos estructurales

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La salida de Debra Crew ofreció un respiro al mercado, pero los retos de deuda, debilidad de consumo y presión arancelaria permanecen intactos. Más allá de la gestión del actual CEO interino, el nuevo líder tendrá que actuar con urgencia y visión estratégica para revitalizar la histórica compañía de marcas como Guinness y Johnnie Walker.


La abrupta salida de Debra Crew como CEO de Diageo generó inicialmente entusiasmo en los mercados: las acciones subieron hasta un 4 y 5% tras el anuncio de su salida. Sin embargo, esa recuperación fue efímera y reflejó más una esperanza que un cambio real en los fundamentos de la empresa que no espantó los problemas que Crew no pudo resolver.

La CEO renunció tras solo dos años en el cargo, durante los cuales las acciones de la compañía cayeron aproximadamente 44%, una de las peores caídas desde su formación en 1997.

Desafíos estructurales sin resolver

Aunque el cambio generó alivio momentáneo, según un análisis de Just-Drinks, el próximo CEO enfrentará los mismos problemas sistémicos que Crew no logró resolver. La compañía aún arrastra una carga de deuda elevada (3.1 veces el beneficio operativo), originada en parte por recompras de acciones por U$S 13.000 millones desde 2017, una estrategia prepandemia que limitó la flexibilidad financiera cuando los desafíos emergieron.

Además, la demanda global de bebidas alcohólicas continúa estancada, especialmente en América Latina, donde una lenta reestructuración se sobrepuso a un sobrestock significativo y forzó en noviembre de 2023 una sorpresiva advertencia de ganancias que los ejecutivos no esperaban.

Claro, en el mundo y en la región, los consumidores se vieron afectados por la inflación a lo que se le sumaron -pos pandemia- nuevas preferencias hacia opciones sin alcohol y nuevas regulaciones públicas cada vez más restrictivas sobre el consumo.

Nik Jhangiani: interino con potencial, pero insuficiente para revertir la inercia

El CFO Nik Jhangiani asumió como CEO interino. Su estilo más directo y mejoras comunicacionales contrastan con la percepción de Crew, quien fue vista como demasiado pasiva y distante, lo que minó la confianza de los inversionistas desde casi el inicio de su gestión cuando Menezes todavía no había fallecido.

Entre sus primeros movimientos clave, Jhangiani descartó los objetivos de crecimiento ambiciosos heredados, lanzó un plan de ahorro anual de U$S 500 millones y comenzó a evaluar la venta de activos para reducir deuda. Inversores como Kai Lehmann (Flossbach von Storch) y analistas de Quilter Cheviot enfatizaron que el nuevo CEO deberá “afinar el portafolio” y desinvertir en marcas sin potencial de crecimiento tal cual lo hicieron o lo están haciendo otras gigantes globales como el caso de Pernod Ricard, Campari y Constellation Brands.

Lo urgente y lo estructural: hacia una recuperación sostenible

Aunque Jhangiani -vale recordarlo, viene de la Coca-Cola europea- ha ganado adeptos entre los analistas, persisten dudas sobre si puede liderar la transformación definitiva sin experiencia profunda en bebidas alcohólicas.

Expertos coinciden en que necesita más que ajustes financieros: debe reconstruir la estrategia de crecimiento de marcas emblemáticas como la cerveza Guinness y el tequila Don Julio, enfocándose en mercados en declive y teniendo presente la presión arancelaria de EE.UU., que se estima impactará U$S 150 millones al año.

Sin una mejora macroeconómica en los mercados clave, el giro seguirá siendo difícil. Más aún, inevitablemente deberá elegir entre candidatos internos como Jhangiani o buscar liderazgo externo, posiblemente ejecutivos con experiencia en bebidas, como otros ex directivos de Coca-Cola o Pernod Ricard.

Se busca nuevo CEO y un nuevo equipo creativo y valiente

Aunque, vale recordarlo, la renuncia de Crew alivió temporalmente la presión, pero no modificó los fundamentos que llevaron a la caída del 44% del valor de mercado. Deuda elevada, consumo débil, filtraciones operativas en América Latina y una alta vulnerabilidad ante posibles aranceles, un combo que termina configurando un panorama verdaderamente complejo para cualquier compañía.

Como bien advierte Just-Drinks: el próximo CEO se enfrentará a los mismos problemas, y solo con decisiones audaces en portafolio y estrategia de crecimiento Diageo podrá recuperar su brillo histórico.


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Juan Romero

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